Estas son las respuestas a las veinte preguntas que con más frecuencia me hacen, principalmente cuando coincido con los visitantes en Human Gallery, Camboya. Nueve preguntas están relacionadas con la fotografía y las once restantes lo están con mis viajes.

Si tienes cualquier otra pregunta o consulta, puedes enviarme un email que te responderé lo antes posible y con mucho gusto.

Relacionadas con la fotografía

 

¿Estudiaste​ fotografía?

 

Realicé tres cursos de iniciación pero no estudié fotografía. Soy autodidacta.

¿Cuándo te iniciaste en la fotografía y por qué?

La verdad es que mi relación con la fotografía comenzó de una forma un tanto rara. Era algo que ni me había planteado. Comenzó cuando David, un compañero de trabajo, se compró una nueva cámara. Él era un apasionado de la fotografía y posterior revelado, y pronto me contagié de su pasión. Me compré la misma cámara que él, una Nikon FG20, porque su pasión era tan creíble que decidí seguir sus pasos.

Puede que en los inicios utilizara la fotografía para sosegar los durísimos años de mi niñez y adolescencia porque me aportaba tranquilidad. Lo que sí tengo claro es que aquella utilidad inicial se convirtió en pasión cuando decidí  encaminarla hacia lo humanitario. Siento que estoy en deuda con la vida por esta oportunidad.

¿Qué pretendes transmitir con tu fotografía?

Es una de las dos preguntas que más me gusta que me hagan porque la respuesta es breve y directa.

Intento que mi fotografía transmita, principalmente, la humildad y la inocencia con la que viven esas personas a las que el mundo ha dado la espalda.

¿Por qué fotografía humanitaria o el retrato de viaje?

Es mi pregunta preferida.

Al menos en mi caso, el retrato de viaje va totalmente ligado a la fotografía humanitaria porque existe una convivencia y preocupación por la situación de éstos. El retrato de viaje también puede expresar la situación y necesidad del individuo a través de su propia mirada. Está en el grado de honestidad y humildad del fotógrafo con la persona.

Fotografía humanitaria porque hace años que me quedó claro que la abundancia de la que yo formaba parte se debía a las carencias de millones de personas. Porque me siento en deuda con esos millones de personas. Porque tengo en mis manos un arma tan poderosa que incluso puedo llegar a darles esa voz que por derecho les corresponde. Porque debemos aunar fuerzas para terminar con la indiferencia. Porque es un deber.

¿Cómo definirías al fotógrafo humanitario?

A mí me gusta decir que, de alguna forma, somos uno más de los tantos guardianes de los Derechos Internacionales de aquellos a los que se les vulnera.

A mi entender, fotógrafo humanitario es aquél que, bajo el más absoluto respeto a la dignidad de la persona o grupo de personas, intenta prevenir o poner fin, a través de sus imágenes, a las violaciones reales de los Derechos Internacionales. Hacemos fotografía para atraer la atención de personas o grupos con el fin de que se cambien comportamientos y se respete el Derecho Internacional humanitario.

¿Tu condición de fotógrafo humanitario te ha causado problemas en algún país?

Es cierto que en muchos países, principalmente aquellos con falsa democracia o dictadura, las personas que llegamos con intención de informar sobre la situación de los ciudadanos o del propio país, no somos bien recibidos por parte de los gobiernos. Más aún cuando hablamos de Derechos Humanos.

Por norma general, cuando entras en un país suelen preguntarte a qué se debe tu visita y yo siempre respondo con la verdad. Por ejemplo, durante mi vuelta al mundo en bicicleta fueron varios los puestos fronterizos en los que fui interrogado después de responderles que viajaba con un proyecto personal contra el incumplimiento de los Derechos Humanos. Antes o después, siempre obtuve el permiso de entrada.

Entré en  Sierra Leona en el año 2014 y estuve un mes y veintitrés días recorriendo el país, de izquierda a derecha y de norte a sur, intentando localizar algún ex niño soldado de la guerra civil para escuchar su historia personal. Lo conseguí, pero eso me costó ser sometido a treinta y tres interrogatorios, de entre cuatro y ocho horas, por posible vinculación al grupo terrorista Al Shabab. Esto lo cuento en mi blog.

¿Con qué lentes trabajas?

Suelen llamarme loco bastante a menudo, pero necesito hacer mi trabajo lo más cerca posible de esta gente.

 

La lente con la que más cómodo me siento es la 10-20 mm.

¿Cómo consigues esos retratos tan naturales?

Vivo en sus chozas y esquinas con la misma humildad y honestidad que ellos.

Trabajo cerca de la gente más humilde que hay en el planeta. Personas con problemas reales, muchos con difícil solución, que la mayoría de nosotros no seríamos capaces de soportar. Familias que saben son indiferentes para el resto del mundo. Ellos necesitan saber que su imagen servirá, al menos, para que el mundo sepa que ellos también son parte de él.

Alrededor del 95% de mis fotografías las tomo mientras convivo con ellos en su entorno natural. Entro en sus vidas suavemente, sin presión. La convivencia nos permite mirarnos constantemente a los ojos, conocernos íntimamente. Esta forma de actuar me permite conectar con todos ellos, conocer sus vidas y su contexto.​

¿Cómo consigues contactar con las personas y llegar a conocer sus historias?

Esta es la pregunta que con más frecuencia me hacen, sobre todo cuando coincido con los visitantes en la galería de Battambang.

Tengo mi forma de operar antes de decidir a qué zona del país dirigirme. Obviamente, antes de entrar en un país me informo sobre su situación pero para confirmar la veracidad de ésta, en los pasos fronterizos terrestres, suelo pedir a los policías que me indiquen en el mapa las zonas con menos recursos. Y la mayoría suele hacerlo sin problemas.

En casi todos los países que visito, principalmente aquellos en los que el inglés no es lengua oficial o segunda lengua, suelo acudir al periódico de mas tirada del país para proponerles una entrevista o reportaje que después cargo conmigo para darle, en su momento, el uso que corresponde.

Siempre realizo las paradas en pequeños pueblos o aldeas con pocos habitantes. Suelen ser los más humildes de la zona, pero necesito que dispongan de escuela. Es entonces cuando doy utilidad a esos periódicos que cargo. Un alto porcentaje de la gente con la que convivo no sabe leer o escribir, o sencillamente ninguna de las dos opciones. Las visitas a escuelas suelen ser parte de mis viajes o proyectos, pero también las llevo a cabo porque necesito de los profesores para conectar con los niños y resto de habitantes que se acercan a la escuela para conocer al forastero. En muchos casos los profesores no hablan inglés o sí pero muy básico y los recortes de periódico son el medio para que entiendan el motivo de mi visita. Una vez que la gente ha entendido el motivo que me lleva hasta ellos, varias personas o familias se ofrecen a compartir conmigo su día a día, su historia, sus necesidades. Y dejo que sean los propios profesores quienes decidan con quién voy a compartir los días. Por norma general, éstos conocen bien la situación de cada niño o niña y su familia, principalmente la de aquellos que sufren los problemas más serios.

Durante los días que convivo con la persona o familia, los profesores suelen visitarme a menudo para confirmar que todo va bien y ayudarme con la labor. Es un proceso bastante laborioso, pero el esfuerzo merece muy mucho la pena. ¡Vaya que sí merece!

Relacionadas con mis viajes

 

¿Cuántos países has visitado?

 

De momento son 97 los países que he visitado en mis diferentes viajes. De ellos, 29 fueron en bicicleta y en muchos he repetido varias veces la visita.

¿Por qué viajas?

Viajo para sentirme libre, para comprender, para descubrir y descubrirme cada día, para saber las veces que me he equivocado, para confirmar que existen muchos mundos, que son únicos y lo especial que es la gente que los habita. Porque la rutina me mata.

Viajo porque en mi caso es un deber.

¿No te cansas de viajar?

Nunca.

¿Has pasado miedo en alguno de tus viajes?

Esta pregunta me la hacen bastante a menudo y siempre respondo con esta frase: 'Quien vive con miedo no obtiene recompensa'.

Miedo nunca, pero mi trabajo y los lugares donde lo llevo a cabo me obligan a estar en alerta muchas veces.

¿Cuánto tiempo en tu vuelta al mundo en bicicleta?

Comencé mi vuelta al mundo en bicicleta a favor de los Derechos Humanos en mayo de 2010 y un problema en el menisco de mi rodilla izquierda me obligó a dejarlo en África en el año 2014. Fueron 1.495 días montado sobre dos bicicletas: Maravilla y Libertad. 

¿Cuántos kilómetros llegaste a hacer en este último gran viaje?

Fueron un poco más de 37.000, muchos de ellos empujando la bicicleta.

Durante este último largo viaje, ¿pensaste en abandonar en alguna ocasión?

Esta pregunta se repetía constantemente en las diferentes entrevistas que me hicieron durante esos cuatro años y siempre respondía lo mismo. No hubo un solo día que no pensara en abandonar, no por la dificultad del viaje sino por la cantidad de duras historias humanas que cargaba en el corazón, pero el recuerdo de esas gentes me obligaba a continuar adelante.

¿Cómo financiaste esos cuatro años de vuelta al mundo?, porque hace falta mucho dinero para llevar a cabo un viaje así.

Fueron muchas las marcas que apoyaron el proyecto, pero lo hicieron sólo con material. Nunca les solicité una aportación económica.

 

Realicé mi viaje con un presupuesto de cero euros. Pasé tanta o más hambre que muchas de las personas con las que convivía y en ocasiones retrataba. Hacer el viaje en bicicleta y sin dinero me permitió mirarles desde la misma altura, entender su situación y necesidades.

Para conseguir hacerme con los visados necesarios, publicaba algunas fotografías que ponía a la venta.

¿Qué país te ha gustado más?

Cada país tiene su encanto y es un auténtico honor poder decir que he visitado rincones tan dispares de este maravilloso planeta. Pero la pregunta, al menos en este caso, debería ser qué gente se ha ganado más mi corazón. Mi país favorito, por la simplicidad, honestidad y corazón de sus gentes, es Nepal.

¿Has tenido problemas en alguno de tus viajes?

Problemas muchos, pero todos con una solución detrás. Cuando uno viaja, y más cuando se hace en la forma y motivo por el que lo hago yo, lo hace a sabiendas de que todo puede suceder y muchas veces sucede. Esto es algo que uno debe asumir. La experiencia te enseña a aceptar los problemas y buscar las soluciones con calma. Pero el verdadero problema, éste con difícil solución, suele venir de la mano del propio ser humano, más concretamente de las absurdas leyes que imponen muchos de los mal llamados gobernantes. Pero hasta estos suelen tener solución cuando aplicas aquello de 'hecha la ley, hecha la trampa'.

En Sierra Leona tuve serios problemas pero, aún habiéndome costado digerirlos, también hubo solución para ellos. Lo cuento en dos post en mi blog.

¿Por qué decidiste establecerte en Camboya?

Antes de comenzar mi vuelta al mundo en bicicleta en el año 2010, ya había tomado la decisión de, al terminar el periplo, quedarme en algún país con idea de apoyar a un grupo de niños y niñas. Fue en India, mientras pedaleaba hacia el sur del país en 2011, donde tomé la decisión de quedarme en Tailandia para intentar hacer algo por algunos niños y niñas abusados sexualmente. Unos meses después, ya en Tailandia, hice una parada de tres días en la misión católica -soy ateo- de un español que había trabajado durante muchos años con este tipo de niños en el norte de Camboya y conocía bien su situación. Fue él quien me animó a modificar mi decisión de regresar a Tailandia a la finalización de mi viaje y asentarme en Camboya. Y le hice caso una vez que crucé la frontera camboyana un par de semanas después.

 

Algunos seguidores de mi vuelta al mundo y yo entendimos de la necesidad de crear un hogar para cuarenta y ocho niños y niñas abusados sexualmente -yo había sufrido estos abusos en la etapa inicial de mi adolescencia- y trabajamos duro para hacerlo posible, pero al final no pudo ser. Seguido tomé la decisión de continuar en el país, inaugurar Human Gallery e iniciar un proyecto con el que apoyar la educación infantil en los pueblos de Battambang.

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Txirrinduz patrocina la vuelta al mundo en bicicleta | Joseba Etxebarria
Orbea, patrocinador oficial de la vuelta al mundo en bicicleta | Joseba Etxebarria
eps comunicación _ Joseba Etxebarria _ V

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Conducta ética

Joseba defiende la honestidad, la equidad y la justicia como base de cualquier labor humanitaria.

Un fotógrafo humanitario debe respetar la dignidad, la diversidad y los derechos del individuo y grupos de personas.

Hay que hacer lo correcto, porque es lo correcto.

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