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- Joseba Etxebarria | Fotografía Documental y Humanitaria
Joseba Etxebarria, fotógrafo humanitario español y fundador del Proyecto Voice. Imágenes con alma de su vuelta al mundo en bicicleta activa en 2026 y proyectos sociales. EXPLORA EL PORTFOLIO DE FOTOGRAFÍA ➜ JOSEBA ETXEBARRIA Fotografía Humanitaria y Documental Desde el año 2010 recorro el mundo en bicicleta a través de mi Proyecto Voice : una expedición humanitaria y documental creada para convivir con comunidades frecuentemente olvidadas y dar visibilidad a sus historias. La fotografía documental es la herramienta que me permite compartir esas realidades y promover el respeto por los Derechos Humanos. Del mismo viaje nacen también Alas para el Futuro , nuestro proyecto educativo en Camboya, y Human Gallery , un espacio cultural dedicado al encuentro y la reflexión a través de la imagen. Esta web reúne más de dieciséis años de historias, fotografías y proyectos construidos sobre una misma convicción: conocer, comprender y acercar realidades para contribuir a un mundo más humano. Cuatro proyectos . Un mismo propósito: utilizar el viaje , la fotografía , la educación y la acción social para acercar realidades, generar conciencia y construir puentes entre culturas. VUELTA AL MUNDO EN BICICLETA PROYECTO VOICE El 22 de mayo de 2010 inicié la vuelta al mundo en bicicleta con un claro propósito: convivir con aquellas comunidades que el mundo parece haber olvidado y dar voz a sus realidades a través de mi cámara. Una expedición documental y social que continúa activa en 2026 . Datos de la ruta: 14 de julio de 2026 País actual: La India, Bengala Occidental. Próximo país: Pakistán (Octubre 2026) - Días sobre la bicicleta: 3.180 días. - Kilómetros pedaleados: 74.792 km. - Países visitados en bici: 40 países. - Continentes cubiertos: 4 (África, América, Asia, Europa). A DIARIO EN INSTAGRAM ➜ TODA LA INFO DEL VIAJE ➜ FOTOGRAFÍA LAS HISTORIAS Proyecto de fotografía documental centrado en los Derechos Humanos , la dignidad y la capacidad de resiliencia humana. Historias reales de personas y comunidades del mundo. Series de fotografía: Infancia y Adolescencia Nuestros Mayores Gente del Mundo Educación Hogar y Familia Desarrollo Paisajes y Detalles FOTOGRAFÍA: LAS HISTORIAS ➜ ALAS PARA EL FUTURO PROYECTO DE EDUCACIÓN El acceso a la educación es un derecho fundamental del que otros muchos dependen y mediante nuestro programa de educación infantil , trabajamos para que esto se cumpla en un grupo de niñas y niños de Camboya . CONOCER EL PROYECTO ➜ HUMAN GALLERY EXPOSICIÓN DE FOTOGRAFÍA Espacio cultural y social creado en Camboya para promover el encuentro, la reflexión y el diálogo a través de la fotografía documental . VER GALERÍA VIRTUAL ➜ Viajar por el mundo: El postureo del viaje en redes sociales ¿Viajamos para contribuir al mundo o para alimentar nuestro ego? Después de compartir la mañana con los niños de nuestro programa de educación, y sus familias, reflexiono sobre el preocupante auge del "postureo digital" y los viajes con propósito. Una declaración de principios, directa y sin filtros, sobre lo que significa viajar con responsabilidad hoy en día. Viaje | Vuelta al mundo Esclavitud moderna: Tres noches en la cantera | La India En mitad de mi viaje en bicicleta por el estado de Maharashtra, un inesperado aviso de dinamita me adentró en el corazón de una cantera de piedra. Allí pasé tres días conviviendo con la durísima realidad de la esclavitud moderna, documentando el trabajo infantil de sol a sol y la inquebrantable dignidad de los "sin vida". Fotografía | Las historias Human Gallery: Protegiendo la infancia en Camboya Una mirada atrás a la esperada reapertura de nuestro espacio en la calle 2 de Battambang tras la pandemia. Analizamos el impacto de la crisis turística en las familias rurales de Banan y cómo reactivamos el proyecto "Alas para el Futuro" para devolver a los niños a las aulas y reponer sus bicicletas escolares. Human Gallery | Testimonio visual La Bestia: El tren de la muerte y la realidad migrante | México Una inmersión profunda en la ruta migratoria más peligrosa de América. Analizamos las causas, los riesgos de extorsión y los accidentes en las vías de "La Bestia", compartiendo los dos meses de vivencias y fotografía documental que pasé junto a los migrantes en la frontera sur de México. Fotografía | Las historias 1 2 3 4 5 Artículos publicados
- Vuelta al mundo en bicicleta: Proyecto VOICE | Joseba Etxebarria
La vuelta al mundo en bicicleta del fotógrafo español Joseba Etxebarria, es un proyecto fotográfico de sensibilización social que en 2026 lleva ya activo más de 8 años y puede inspirarte para tu viaje de Bicepaking o cicloturismo. Proyecto Voice. EXPEDICIÓN VUELTA AL MUNDO EN BICICLETA INSTAGRAM La vuelta al mundo en bicicleta de Joseba Etxebarria es una expedición humana, social y artística que se inició en 2010 y que continúa activa en 2026 . A través del Proyecto Voice , el fotógrafo humanitario español recorre el planeta con un propósito claro: utilizar la fuerza de la fotografía documental para dar voz a los más vulnerables. Aquí encontrarás las historias reales de un gran viaje en bicicleta alrededor del mundo que no se detiene. Si buscas inspiración para un gran viaje en bicicleta por África , Asia , América o Europa , seguro que aquí la encontrarás. Además, en su nueva guía completa para viajar en bicicleta , descubrirás consejos reales para organizar tu ruta, decidir qué bicicleta elegir, cómo financiar tu viaje o cómo cruzar continentes con una bicicleta. Puedes seguir las actualizaciones diarias de la ruta en Instagram . Estadísticas de la ruta. Actualizadas el 14 de julio 2026. Para responder a quienes buscan los datos reales sobre la vuelta al mundo en bicicleta (Proyecto Voice), aquí actualizo los números de la ruta desde que la expedición comenzó el 22 de mayo de 2010 en Vitoria-Gasteiz y continúa activa en 2026 , con actualizaciones semanales desde el mapa de ruta . País actual: La India , Bengala Occidental. Próximo país: Pakistán (Octubre 2026) Datos reales del viaje: Días sobre la bicicleta: 3.180 días. Kilómetros pedaleados: 74. 792 km. Países visitados en bici: 40 países. Continentes cubiertos: 4 (África, América, Asia, Europa). 📌 Nota de transparencia: Aunque salí de España en 2010 (llevo 12 años sin regresar), solo contabilizo como días de viaje los de pedaleo efectivo (más de 8 años en total). El resto del tiempo la ruta ha hecho pausas obligadas por lesión en el menisco de mi rodilla izquierda o para gestionar sobre el terreno el proyecto infantil Alas para el futuro y Human Gallery en Camboya. Mi compromiso con las causas que documento está siempre por encima de los kilómetros. Último diario de ruta ➜ Cómo nació el Proyecto Voice: El origen de una vuelta al mundo en bicicleta Todos experimentamos un punto de inflexión en la vida, ese momento clave que detona nuestra transformación personal . El mío llegó a los 43 años. Las herramientas con las que contaba en ese momento eran mí cámara de fotos, una gran mochila de 27 kg cargada sobre la espalda y una convicción profunda: la necesidad de cambiar de rumbo. De la indignación al gran sueño del cambio. Vivía saturado por las injusticias de nuestro sistema, viendo cómo la opulencia de los países desarrollados se sostiene, a menudo, sobre el olvido de las regiones más vulnerables. Ante esta realidad, tomé una decisión irrevocable: renunciar a la seguridad de un buen salario fijo para volcarme en un gran sueño. Quería ser parte del cambio. Como preparación para el gran reto que vendría después, inicié una primera aventura a pie. Caminé bordeando todo el contorno del Estado español durante cuatro meses y medio, una experiencia vital que asentó las bases de mi futuro proyecto. Fotografía social para dar voz a los sin voz. El 22 de mayo de 2010 , arranqué desde Vitoria-Gasteiz el viaje que transformaría mi vida para siempre: la vuelta al mundo en bicicleta . Así es como cobró vida el Proyecto Voice . La esencia de este viaje no es la velocidad, sino la pausa. Viajo en bicicleta para integrarme en las comunidades, convivir con las personas que gran parte del mundo ha decidido ignorar, y conocer su realidad humana. A través de la fotografía documental , mi objetivo principal es dar voz a los sin voz , rescatando del olvido las historias de aquellos que no suelen ser escuchados. Propósito del Proyecto Voice: Compromiso con los Derechos Humanos Ante el dolor lento y profundo que produce la miseria, solo caben dos opciones: la huida o el compromiso. Yo opté por lo segundo. Entendí desde el primer momento que para transformar las realidades más duras era necesario mirarlas de frente, documentándolas con absoluta honestidad, empatía y respeto. Defensa activa de la dignidad y la igualdad social. El Proyecto Voice es una iniciativa formal de fotografía humanitaria y sensibilización social que nace para defender activamente el derecho a la vida, la igualdad y la libertad de las personas. No es solo un viaje de exploración; es un compromiso firme con la justicia global. Para que este propósito genere un impacto real, el proyecto se estructura bajo tres pilares fundamentales: Dar voz a los sin voz: Convertir la cámara en un altavoz global para aquellas personas y comunidades vulnerables que una gran parte del mundo ha decidido olvidar. Concienciación y denuncia: Utilizar el poder del periodismo documental para visibilizar las injusticias y sacudir la indiferencia de las sociedades más avanzadas. Documentación con respeto: Acercarse a las realidades más complejas sin caer en el amarillismo, priorizando siempre la dignidad, la historia y la humanidad de cada protagonista. CANAL DE YOUTUBE ¿Por qué viajar en bicicleta por el mundo? La filosofía del Proyecto Voice A la hora de planificar un reto de la magnitud del Proyecto Voice , la elección del medio de transporte va mucho más allá de la simple logística; se convierte en una declaración de intenciones y en una filosofía de vida. Me preguntan por qué decidí hacer este viaje en bicicleta en lugar de caminar o utilizar transportes públicos como el autobús. La respuesta está en el equilibrio perfecto que ofrece el pedal: Frente al autobús o el coche: El motor te aísla del entorno. Te convierte en un mero espectador detrás de un cristal que avanza demasiado rápido, perdiéndote los matices del camino y las realidades de los pueblos que quedan al margen de las rutas turísticas. Frente a caminar: Aunque ir a pie ofrece una cercanía absoluta, las distancias de una vuelta al mundo harían inviable abarcar la cantidad de comunidades y realidades que el Proyecto Voice necesitaba documentar. El equilibrio perfecto entre humildad y ritmo vital. La bicicleta es el vehículo democrático por excelencia. Rompe cualquier barrera social y te sitúa al mismo nivel que las personas que encuentras en el camino. Al llegar pedaleando, te presentas con la misma humildad con la que ellos, más tarde, te abren las puertas de su hogar para compartir su vida, su historia personal y la situación de su comunidad. Además, la bicicleta ofrece el espacio mental y el tiempo exactos para asimilar diariamente la dureza y la belleza de lo vivido. Sobre el sillín no hay prisa; se vive, se siente y se viaja a la velocidad real que marca la vida. ¿Estás planeando tu propio gran viaje? Si tú también estás soñando con emprender una aventura similar y buscas consejos reales sobre el tipo de bicicleta para un largo viaje , la equipación , las mejores alforjas o cómo gestionar los visados , te invito a leer mi guía completa para organizar un largo viaje en bicicleta . En ella comparto de forma transparente toda mi experiencia técnica y humana acumulada durante más de 74.000 kilómetros pedaleados hasta hoy (julio 2026). Y en mi blog puedes leer las crónicas del viaje . INSTAGRAM Sigue en mi perfil de Instagram las actualizaciones diarias del Proyecto Voice: La vuelta al mundo en bicicleta. INSTAGRAM ➜ Financiación con propósito: Cómo se sostiene el Proyecto Voice Un proyecto documental independiente de esta magnitud requiere un gran esfuerzo, no solo físico y emocional, sino también logístico. El Proyecto Voice es una iniciativa personal que se mantiene viva gracias a la solidaridad, el esfuerzo propio y el compromiso compartido. El motor del proyecto: Tu apoyo y la fotografía. La principal vía de financiación de esta aventura en bicicleta sigue siendo el fruto de mi propio trabajo y tu colaboración directa. El proyecto se sostiene gracias a la venta de algunas de mis fotografías documentales y otros productos exclusivos disponibles en la tienda solidaria de esta web. Cada vez que adquieres una de mis obras, no solo te llevas un pedazo de una historia olvidada a tu hogar, sino que te conviertes en el motor que permite que este viaje siga adelante y que esas realidades sigan siendo visibilizadas. Alianzas que suman: Marcas y personas comprometidas. Para seguir avanzando con paso firme en este 2026 y los años restantes hasta dar por concluida la vuelta al mundo en bici, el proyecto también se nutre de la confianza de colaboradores estratégicos. Actualmente, tengo la suerte de contar con el respaldo de algunas marcas comprometidas que patrocinan parte del material técnico que utilizo en mi día a día en la carretera. Sin embargo, el camino es largo y las necesidades técnicas evolucionan. Para seguir documentando con la máxima calidad posible, el Proyecto Voice mantiene las puertas abiertas a nuevas colaboraciones: Patrocinios de material : Si eres una marca y quieres sumarte esponsorizando equipamiento esencial (como la renovación del material fotográfico actual o equipación personal invierno/verano), tu apoyo será clave para el desarrollo del proyecto. Apoyo humano y económico: Si eres una persona física que vibra con esta causa y deseas aportar tu granito de arena mediante un apoyo económico directo, tu contribución sumará kilómetros de esperanza. Mi más sincero agradecimiento a todas las personas y marcas que, de una manera u otra, mueven los pedales del Proyecto Voice . Sin vosotros, me sería muy difícil continuar con esta labor social. ¿Cómo puedes apoyar el Proyecto Voice? Elige tu forma de sumar Si la filosofía de este viaje va contigo y quieres convertirte en parte activa del Proyecto Voice , tienes tres vías directas para colaborar y ayudarnos a seguir dando voz, y protección, a quienes más lo necesitan: 🛒 Adquiriendo fotografía con causa (Impacto Solidario): Puedes comprar cualquiera de las fotografías disponibles en la tienda de esta web. Además de llevarte una imagen con alma, el 50% de la venta se destina directamente al programa de educación infantil en Camboya Alas para el futuro . Tu arte se convierte en el futuro de un niño. Una forma rápida y segura de enviar tu aportación económica. Tu ayuda llega de manera íntegra en solo unos minutos. Por favor, recuerda indicar en el concepto que el propósito de tu apoyo es el "Proyecto Voice". 💸 Apoyo inmediato a través de TransferGo: 🏦 Transferencia bancaria directa: Si lo prefieres, puedes realizar una transferencia tradicional directamente a los datos de la cuenta bancaria aquí detallados . No olvides añadir en el concepto: "Apoyo al Proyecto Voice". Ya me encargaré yo de hacer llegar el 50% a nuestros jóvenes camboyanos beneficiarios del programa Alas para el futuro . Mapa con la ruta Ruta que estoy siguiendo en la vuelta al mundo en bicicleta El camino ya recorrido: España → Francia → Italia → Eslovenia → Croacia → Bosnia & Herzegovina → Albania → Montenegro → Macedonia → Grecia → Turquía → La India (1) → Nepal → China → Laos → Tailandia → Camboya (1) → Vietnam → Marruecos → Sahara Occidental → Mauritania → Senegal → Gambia → Guinea Bissau → Guinea → Sierra Leona → Liberia → Costa de Marfíl → Camboya (2) → México → Guatemala → El Salvador → Honduras → Colombia → Ecuador → Perú → Bangladesh → Argentina → Bolivia → Paraguay → Brasil → Camboya (3) → La India (2) ...
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Crónicas sobre la vuelta al mundo en bicicleta y proyectos del fotógrafo humanitario Joseba Etxebarria. My Items I'm a title. Click here to edit me. More
Noticias | Blog (20)
- Viajar por el mundo: El postureo del viaje en redes sociales
Hay momentos en los que cuesta mantener la mirada en la pantalla. Hoy ha sido uno de esos días. Vengo de compartir la mañana con algunos de los niños del programa de educación del que soy responsable. De comprobar sus esfuerzos, de compartir sonrisas, de aprender algo más y de ver la cruda realidad de un entorno que trabaja duro por mantenerse vivo. Cansado pero sonriente, he llegado a mi pequeño refugio camboyano, he abierto mi ordenador y al conectarme a internet, el contraste me ha abofeteado nuevamente la cara: un aluvión de creadores de contenido compitiendo por el ángulo más idílico, el baile más ridículo o el filtro más idóneo para seguir mendigando seguidores. Si hablo con el filtro de la corrección política, desde los valores y principios que guían mis más de 8 años de ruta y otros tantos de fidelidad absoluta a la causa, miraría a los ojos a toda esa generación del postureo digital y les diría: "Decidisteis ser el pasatiempo para muchos en vez de la esperanza para una mayoría". El gran engaño de la era del "Like". No busco lanzar una crítica vacía, sino dar un toque de atención que considero imperioso. Nos hemos vuelto locos. Hoy en día se premia, y se da un apoyo visual masivo, a quienes viajan con el único propósito del beneficio personal, el dinero y la fama, mientras se invisibilizan las realidades que de verdad duelen. Viajar por el mundo no es acumular banderas en un perfil de Instagram. Tampoco vender una felicidad empaquetada. Viajar por el mundo, al menos como yo lo entiendo, es una responsabilidad. Hace años asumí el compromiso de no mirar hacia otro lado ante la situación de muchos. Decidí que mi cámara de fotos no sería un juguete para ganar aplausos, sino un altavoz para documentar la dignidad humana de las comunidades que gran parte del mundo parece haber olvidado. Y eso implica bajarse de la bicicleta, comprometerse y, a veces, detener el viaje. La realidad frente al filtro: El valor de un compromiso. Mientras el postureo digital vende humo, la realidad sobre el terreno no espera a que los algoritmos decidan qué es tendencia. Mi compromiso no es de postal; se llama Alas para el futuro. O Meyja, Joseph, Lamin, Bharati, Tiare o Quico... Tras verme obligado a cerrar las puertas de Human Gallery en Battambang, debido al impacto del cierre de la frontera entre Camboya y Tailandia, mi prioridad absoluta sigue intacta: mantener la estabilidad y la educación de estos nueve chavales que tenemos a nuestro cargo en el programa. Podría haber elegido el camino fácil: usar las redes para pedir, sumarme a la corriente de la queja pública o mercantilizar las necesidades de estos niños, pero en 2009, mientras preparaba el Proyecto Voice, me hice una promesa inquebrantable: jamás llorar a la gente para sacar un beneficio de ello, fuera cual fuera la razón. Creo firmemente en tocar los corazones sutilmente a través de la acción y la coherencia, no a través de la demanda. Mi única vía para sostener este proyecto ha sido, es y será, la pureza de mi fotografía y la confianza en que las personas que descubren labores honestas, decidan no mirar hacia otro lado. Aishwarya en su pequeña escuela de la región de los Annapurna, Nepal Volver a lo Humano. No se trata de ir a contracorriente por el simple hecho de rebelarse. Se trata de recuperar el alma de las cosas. La tecnología y las redes sociales son herramientas maravillosas si se usan para construir puentes, para acercar mundos y para recordar que, detrás de cada frontera cerrada, hay vidas, nombres propios y futuros que merecen una oportunidad. Vendemos nuestra atención al diablo del algoritmo. No invirtamos nuestro tiempo alimentando un postureo vacío que solo busca el aplauso egoísta. Cuando miréis una pantalla, buscad la verdad. Apoyemos visual y humanamente a quienes usan sus pasos para sumar positivamente al entorno que pisan. O al menos para intentarlo. Yo, por mi parte, seguiré haciendo lo que debo aquí en Battambang hasta que el 2 julio mi otro compromiso y la ilusión me devuelvan a la ruta, rumbo a La India. No para sumar kilómetros, ni para buscar los mejores ángulos que me sumen seguidores, sino para escuchar historias reales y mantener en el tiempo sus miradas. Hagamos de este mundo digital, por fin, un lugar de encuentro para lo verdaderamente HUMANO. Gracias por manteneros cerca. Amanecer en el Golfo de México Viaje
- La historia de Meyja: Una luz de esperanza en los orfanatos de Mauritania
Una de las labores principales a realizar al cruzar esta frontera, era conocer a fondo la compleja y descarnada situación de los orfanatos en Mauritania. La tímida sonrisa de Meyja suele ser mi punto de partida cada mañana en el centro. Es como ese café que uno necesita nada más levantarse de la cama para comenzar a ser algo, para activar el alma. Gracias por ser, mi buena y tímida amiga Es la una y media de la mañana aquí en Nouadhibou y estoy sentado en el colchón que me han colocado en el suelo para descansar estos días. Desde aquí trabajo tranquilo cada noche, en mitad del silencio, cuando termino de compartir buenos momentos con los peques del orfanato. Pero esta vez se me hace difícil comenzar estos párrafos que quiero escribir y, para ello, llevo un buen rato mirando fijamente los ojos de la pequeña. Voy a intentar explicar, de la forma menos dolorosa posible, la breve e inhumana historia que Aichetou me contó sobre Meyja hace tan solo dos días. Cuando llego a la habitación por la noche, suelo ocupar unos minutos en intentar asimilar cada una de las vivencias de todos estos pequeños. En este caso, el de la siempre ocupada Meyja, me recorre por el cuerpo una punzante mezcla de desagrado hacia la raza humana y una rabia infinita cuando imagino las eternas y agónicas horas que tuvo que sufrir siendo solo una bebé. El mismo día que nació Meyja, la mujer que la trajo al mundo la abandonó a su suerte en un descampado polvoriento durante tres eternos días. Aquella mujer solía pasar de vez en cuando por el lugar, simplemente para comprobar si la criatura aún seguía con vida. Al tercer día, al ver que su pequeño corazón continuaba luchando, la recogió del suelo y se la entregó a una vecina, pidiéndole que se quedara con ella unos minutos mientras iba a realizar unas compras en el mercado. Pasaron las horas y la madre biológica no regresó. Al ver que nadie llegaba para recoger a la recién nacida, esta vecina se la llevó a su casa, donde la mantuvo oculta durante cinco días sin llegar a dar parte a las autoridades. Al sexto día, asustada por los problemas legales que la situación le pudiera ocasionar, se cubrió la cara con un velo y salió a la calle en busca de la progenitora. Y la encontró. Le devolvió a la niña, a quien pocos días después abandonara definitivamente en la puerta del orfanato NAD de Nouadhibou. Una lucha por la supervivencia infantil. Cuando Aichetou y Yahya la recogieron de noche en la entrada, la pequeña tenía la cabeza abierta por completo, desde la parte alta de la frente hasta la nuca. Rápidamente la trasladaron de urgencia al hospital para intentar frenar la severa infección que Meyja padecía. Aichetou pasó semanas enteras pegada a su camilla hasta que la herida pudo ser tratada en casa de forma segura. La pareja, como siempre ha sucedido con todos los menores que componen esta gran familia de acogida, corrió con la totalidad de los gastos sanitarios. Meses después, el mismo médico que la había atendido en urgencias se acercó al centro para hablar con ellos. Venía conmocionado: daba por muerta a Meyja y no podía creer que la pequeña hubiera sobrevivido. La cruda realidad de los orfanatos en Mauritania. Casos como este ponen de manifiesto las enormes carencias a las que se enfrentan los orfanatos en Mauritania. Mejor dicho, en todo el continente. La falta de una red de protección estatal fuerte, delega toda la responsabilidad en manos de héroes locales anónimos que, como Aichetou y Yahya, saturan sus recursos para salvar vidas. Conocer de primera mano estas instituciones, me recuerda que, detrás de las frías estadísticas de desnutrición y abandono en el África subsahariana, hay nombres propios que necesitan una oportunidad médica urgente para no quedar desamparados. La pequeña, a día de hoy, arrastra secuelas muy graves: tiene serios problemas para hablar, graves dificultades para respirar por la nariz, pérdida de audición y, por las noches, sufre episodios de ansiedad en los que se mantiene despierta rascando la pared durante horas. Aichetou ni siquiera puede peinarla a diario por el intenso dolor físico que mi pequeña amiga padece en el cuero cabelludo. Meyja no puede ir a clase como hacen a diario el resto de los pequeños de este hogar. Para poder asistir a la escuela necesitaría someterse a una compleja cirugía reconstructiva, y esto supone un desembolso económico que Aichetou y Yahya no pueden costear por sí mismos. Tras observarla detenidamente estos días, me ha quedado claro que la luchadora Meyja es puro nervio y vitalidad; necesita sentirse útil cada minuto del día. Afortunadamente, hoy tiene la familia que siempre ha merecido tener, y estoy seguro de que, si logramos ayudarla, el mundo tendrá en sus filas a una nueva y gran mujer. La tímida mirada de Meyja y su brutal historia me van a acompañar el resto de mis días. No podemos mirar hacia otro lado. 📢 ¡URGENTE! CAMPAÑA SOLIDARIA: Una operación para cambiar la vida de Meyja. Meyja necesita una intervención médica que Aichetou y Yahya no pueden asumir solos. Con esta campaña, el Proyecto Voice se vuelca por completo para recaudar los fondos necesarios que financien su operación, sus tratamientos y le otorguen el derecho a una infancia sin dolor, a la vez que una educación digna. Tu ayuda puede cambiar su destino. Te invito a hacer clic en el siguiente enlace para conocer todos los detalles de la campaña, cómo realizar tu donación y de qué manera puedes colaborar con nosotros: 👉 Accede AQUÍ para informarte sobre la campaña solidaria y ayudar a Meyja. Ciclismo solidario: Dando voz a la infancia. A través de la venta de mis fotografías y vuestras aportaciones en este blog, seguimos haciendo por apoyar a los más vulnerables en nuestra ruta por el mundo, como hacemos desde 2017 con Alas para el futuro en Camboya. El motor de esta vuelta al mundo en bicicleta no son mis piernas, sino vuestra solidaridad. Compartir esta durísima historia en tus redes sociales ayuda a que la campaña de Meyja -o de otros- llegue a personas que pueden marcar la diferencia. ¿Nos ayudas a difundir su voz? ¡Gracias por estar a nuestro lado en las causas que de verdad importan!
- El precio de la Libertad: Mi primer interrogatorio por terrorismo en Sierra Leona
Eran las nueve y media de la mañana cuando me despedía de Ubaldino y de otros buenos amigos en las puertas del centro Don Bosco que dirige en Freetown. Como suele suceder en estos casos, era el momento de permitir que inmortalizaran el instante con alguna foto, de entregar y recibir abrazos sinceros. Había pasado los últimos días encerrado en una habitación, trabajando sin descanso frente a la pantalla, y ya tocaba regresar a la ruta… o eso creía yo. Momento para la despedida en Freetown, Sierra Leona No habían pasado ni cinco minutos cuando, ya encaminado hacia las afueras de Freetown rumbo a la frontera de Liberia, realicé una parada en el centro de la capital. Sin llegar a bajarme de la bicicleta, le pregunté a un policía la calle exacta que debía tomar para salir del asfixiante amasijo de gente y tráfico en el que me encontraba; mi dirección era Masiaka. Tanto él como su compañero me indicaron amablemente por dónde continuar, así que reanudé el pedaleo entre la alborotada melodía que componen las motos, los coches y las gargantas de los viandantes en esa ruidosa ciudad. No había avanzado ni trescientos metros cuando una moto con dos individuos de paisano me adelantó y frenó en seco, obligándome a hacer lo mismo. Uno de ellos me enseñó, medio a escondidas, su placa policial e indicó que debía acompañarle de inmediato a la comisaría que quedaba a nuestras espaldas, junto a una pequeña rotonda con una torre de cuatro grandes relojes. Le pregunté el motivo de aquella "invitación", informándole de que el mismo día que llegué a la ciudad ya me habían sometido a un primer registro exhaustivo. El espigado oficial se limitó a dejarme claro que debía afrontar un nuevo chequeo para satisfacer los deseos de su “boss”. reinta segundos bastaron para verme rodeado por cerca de ochenta personas. Entre la multitud aparecieron varios policías más que venían de refuerzo. Uno de ellos, el único fuertemente armado, se descolgó el arma del hombro con la clara intención de amedrentarme. Entre los empujones de los agentes y los gritos de los civiles que jaleaban —“¡exigidle que os enseñe los documentos!”—, me arrastraron hacia la entrada de las dependencias policiales. Nadie allí había tenido que pagar entrada para disfrutar del injustificado acoso al que fui sometido en plena calle. El despacho oscuro y la farsa del protocolo antiterrorista: Interrogatorio. En la parte baja de las escaleras de la recepción se presentaron varios oficiales. Uno de ellos me invitó a subir para conocer al "estrellado". Con cara de pocos amigos y sin que nadie me hubiera solicitado aún el pasaporte, el jefe me ordenó entrar a su despacho; un espacio oscuro ideal para saciar su arrogancia lejos de las miradas de los civiles de la planta baja. Es la típica forma de actuar de los corruptos en cualquier parte del mundo. Delante caminaban el jefe y varios oficiales; detrás de mí, seis policías me empujaban escaleras arriba al ritmo de mi constante y firme “don’t touch me!”. Una vez dentro del habitáculo, al pedir una explicación formal sobre este nuevo interrogatorio por terrorismo, recibí un fuerte impacto con ambas manos en el pecho que me desplazó varios centímetros hacia atrás. —¿Por qué?— pregunté indignado. —Es el boss y puede hacerlo— me soltó uno de los agentes. Éramos más de quince personas metidas en aquella habitación. En ese instante entré en un estado de clara ansiedad que, por desgracia, me acompañaría durante varios días en la ruta. Tras exigir una y otra vez que me devolvieran el pasaporte, recibí varios golpes más y me arrastraron literalmente escaleras abajo hasta el recibidor donde se encontraba Libertad. Al llegar, vi cómo mi compañera de viaje estaba siendo "toqueteada" y registrada sin mi consentimiento por varios policías. Allí, arrodillado en el suelo, soportando las burlas de más de veinte uniformados, me vi obligado a vaciar el equipaje. Estaba empapado en sudor, agobiado y sin ninguna defensa legal, lo que disparó mi nerviosismo. Entonces llegó el turno del ordenador y mis dos discos duros externos. —Hay que examinar ese ordenador porque ahí tiene documentos— le escuché decir a uno de los encargados del registro. Les expliqué con paciencia el motivo de mi viaje y les aclaré que ahí solo guardaba fotografías, vídeos y las notas de mi diario de ruta, además de los datos de localización de las personas con las que convivía. No les sirvió. Me exigieron que lo encendiera y les diera acceso. —No tengo ningún problema en mostrar lo que hay dentro, pero no lo voy a hacer si no hay presente una persona del consulado español para velar por mi seguridad. Conozco mis derechos— zanjo con firmeza. Siguieron registrándolo todo, incluidos los botes de protección solar que mi amiga Belén me había regalado en Marbella, pero me mantuve en mis trece. No iba a ceder con el ordenador (y para colmo, ¡el cónsul español en la zona es libanés, manda narices!). Rumbo a la comisaría central: El C.I.D. y las acusaciones de posible vínculo con Al Shabab. Una hora más tarde, Libertad y yo fuimos escoltados como si fuera el Papa en su "papamóvil": subidos en la parte trasera de una camioneta pick-up y custodiados por dos soldados armados camino a la comisaría central de Freetown. Me notificaron que el registro informático lo llevaría a cabo el C.I.D. (Departamento de Investigación Criminal), especializado en este tipo de asuntos. Al llegar a las mismas dependencias donde una semana atrás ya me habían retenido durante cuatro horas, uno de los oficiales me espetó desde abajo con una sonrisa burlona: —Ya te dije que tu bicicleta te iba a traer problemas—. Varios de los agentes me saludaron como si nos conociéramos de toda la vida; algo normal tras las interminables horas de aquel primer escrutinio profundamente racista. Ya en la planta alta, me recibió en su climatizado despacho el director del departamento, Samuel Kargbo. Con una tranquilidad pasmosa, escuchó mis palabras: —Este es el segundo registro al que me sometéis en siete días, y ya es demasiado. Soy la misma persona y mi bicicleta carga exactamente lo mismo. No pienso encender el ordenador si no está presente un representante de mi consulado que supervise el control. Es por mi integridad física, visto lo que acaba de pasar en la otra comisaría—. —¿Conoces a alguien en la ciudad que hable español?— me preguntó un oficial al salir del despacho. —Sí, pero no es una autoridad legal y su presencia aquí no tiene sentido. Quiero que el consulado tenga constancia de esto. Insisto, sé cuáles son mis derechos—. —En Sierra Leona no existen los derechos— me regaló Abdul Koroma, otro de los oficiales. Minutos después, el bueno de Ubaldino se presentó en las dependencias y se ofreció a hacer de traductor. Fue en ese preciso instante cuando los oficiales pusieron las cartas sobre la mesa y me notificaron el motivo real de la detención: me investigan por una presunta pertenencia a la célula yihadista Al Shabab, brazo armado de Al Qaeda que opera en el cuerno de África. Según su versión, el grupo operaba captando hombres en Sierra Leona para enviarlos a combatir con los rebeldes en Somalia. Está visto que a las autoridades les encanta utilizar palabras tan serias con demasiada ligereza y muy poca justificación. Ubaldino me comentó que acudiría en persona al consulado para informar oficialmente de mi retención. Mientras tanto, mi buen amigo José Luis Garayoa —misionero agustino recoleto y navarro de pura cepa, con quien había convivido una semana en Kamabai y por el que siento una profunda admiración— me llamó alarmado al enterarse de mi situación. El tiempo seguía corriendo. Habían pasado horas desde que el motorista me asaltara en la rotonda y la situación seguía encallada. Nadie decía nada, nadie se movía; lo único constante eran las crueles burlas de algunos oficiales que amagaban con meterle la tijera a mi pasaporte para romperlo. Finalmente, a las doce y media del mediodía y sin darme ningún tipo de explicación, un oficial se acercó y me dijo que podía marcharme. Eso sí, con una condición: debía regresar al día siguiente a las diez de la mañana para recoger un escrito firmado por el segundo al mando. Un salvoconducto oficial que justificara mi viaje y me otorgara permiso explícito para pedalear por el país, ya que estaba convencido de que, antes o después, volvería a toparme con problemas similares en la carretera. Mi intuición no iba desencaminada. Aquella agobiante mañana en Freetown era tan solo el entrante de un doloroso menú de despropósitos policiales. Por delante me quedaban seiscientos kilómetros de pistas de barro, mucha tensión, y varios interrogatorios más hasta alcanzar la frontera de Liberia… En ruta por el Parque Natural de Gola en Sierra Leona Nueva visita a una escuela del norte de Sierra Leona. Como siempre, todos quieren salir en la foto La indefensión en las fronteras. Cuando viajas solo y te despojan de tus derechos con una frase tan demoledora como "aquí los derechos no existen", la vulnerabilidad es total. Mantener la cabeza fría para exigir amparo consular y no dejarse pisar requiere una fuerza mental tremenda. Esta primera parte del interrogatorio refleja a la perfección cómo el abuso de poder en ocasiones se disfraza de seguridad. ¿Alguna vez te has visto en una situación de absoluta indefensión lejos de casa? ¿Cómo reaccionó tu instinto?






