La Bestia: El tren de la muerte y la realidad migrante | México
- Joseba Etxebarria

- 3 ene 2022
- 4 min de lectura
Actualizado: 11 jun
La Bestia, también conocido como el tren de la muerte, es el nombre con el que se bautizó al convoy de carga que cruza la República de México desde su frontera sur con Guatemala hasta el límite con los Estados Unidos en el norte. Cada año, miles de migrantes llegados desde Centroamérica —principalmente de El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua— abordan este gigante de metal en su afán por alcanzar el mal llamado "sueño americano". Por delante les esperan más de 2.300 kilómetros de verdadera incertidumbre y peligro.
Al resultar tan difícil y restrictivo el acceso legal por la frontera sur de México, las personas en movilidad optan por arriesgar sus vidas tomando rutas clandestinas y medios de transporte extremadamente peligrosos que, a menudo, los dejan a merced del tráfico de personas.
Los principales puntos de acceso para subir a la ruta de La Bestia desde el sur de México son Tenosique, en el Estado de Tabasco (donde pasé casi dos meses documentando la situación), y Ciudad Hidalgo, en el Estado de Chiapas. Los estados meta a alcanzar en la frontera norte son, principalmente, Tamaulipas y Sonora.
La bestia en Mexico.

Las causas del éxodo: ¿Por qué arriesgar la vida en el tren de la muerte?
Se estima que anualmente entre 400.000 y 500.000 migrantes se suben a estos techos de metal arriesgando todo. Las razones detrás de esta drástica decisión se repiten de frontera en frontera: la precaria situación económica en sus países de origen, las secuelas de conflictos civiles y políticos, la devastación de desastres naturales (como los huracanes que azotan la región de Centroamérica) y las continuas extorsiones o amenazas de muerte por parte de las bandas criminales asentadas en sus barrios.
Un dato desgarrador que define esta crisis es que aproximadamente el 30% de quienes viajan en los trenes son migrantes cíclicos; es decir, hombres y mujeres que insisten en regresar a los Estados Unidos tras haber sufrido una deportación o un intento fallido previo.
Para muchos, la bestia en México es la única opción viable: es "gratuita" y les permite rodear decenas de centros mexicanos de detención y numerosos puestos de control migratorio. Sin embargo, el peaje humano es altísimo. Durante la ruta hacia el norte, se enfrentan a asaltos, extorsiones, corrupción policial, destrucción de sus documentos de identidad, detenciones sin asesoría legal y violencia sexual.
Las estadísticas, aun siendo muy poco amigo de ellas, dicen que el 80% de los inmigrantes serán asaltados en el camino y el 60% de las mujeres, violadas. Muchos otros ni siquiera corren esa 'suerte' y son secuestrados o directamente asesinados.
El peligro invisible y la vulnerabilidad en las vías.
Muchos de los accidentes más graves ocurren por el propio cansancio físico del viaje. Los migrantes, extasiados tras días de marcha, terminan durmiéndose sobre el techo de los vagones en movimiento. Un bache o un frenazo brusco los despide hacia las vías, donde muchos mueren al instante por decapitación, conmoción o graves mutilaciones.
A esto se le suma la discriminación y las actitudes xenófobas que sufren en algunos puntos del trayecto, donde se les criminaliza injustamente. Su estatus de indocumentados y el desconocimiento de sus derechos fundamentales los convierte en el blanco perfecto para el acoso tanto de funcionarios corruptos como de carteles criminales sanguinarios, como Los Zetas en el Estado de Tamaulipas.
"El Tren de la Muerte" ha sido retratado con frecuencia en la literatura, la prensa internacional y en numerosos documentales de televisión. Sin embargo, vivirlo de cerca cambia la perspectiva por completo.
Durante mi vuelta al mundo en bicicleta, detuve los pedales para poner el foco de mi fotografía documental y humanitaria en esta realidad. Compartimos casi dos meses de vida, historias y café en el albergue "La 72", en la localidad de Tenosique (Tabasco). Allí, además de retratar sus miradas, activamos las dinámicas del Proyecto Voice, permitiendo que los niños atrapados en esta dura ruta migratoria expresaran sus miedos y esperanzas a través del dibujo.
La bestia en Mexico.


















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